Los climas extremos provocan daños progresivos en los vehículos, especialmente cuando están expuestos constantemente a lluvia, humedad y bajas temperaturas. La oxidación y la corrosión son algunos de los problemas más comunes que pueden afectar partes articuladas como bisagras, discos y balatas. Así como el frío también influye, reduciendo el rendimiento de la batería y fomentando corrosión en las terminales eléctricas debido a la condensación y las sales presentes en el ambiente. Esta corrosión puede generar depósitos o sulfataciones capaces de producir cortocircuitos o falsos contactos.
Cuando estas afectaciones no se atienden, pueden impactar el rendimiento del automóvil, incrementar el consumo de combustible y elevar el riesgo de accidentes, especialmente si componentes esenciales como discos o suspensiones pierden material o comienzan a deteriorarse sin tratamiento.
Para minimizar estos riesgos, los productos WD-40 Specialist® ofrecen soluciones específicas para cada zona del vehículo. El WD-40® Limpiador de Contactos de Secado Rápido es ideal para mantener las terminales eléctricas, cajas de conexiones y fusibles. El WD-40® Lubricante en Gel es perfecto para bisagras y puntos articulados. El WD-40 Specialist® Lubricante de Silicón funciona mejor en uniones entre metal y plástico, como en motores de limpiaparabrisas y empaques de puertas, ya que protege el plástico del desgaste por temperatura. Para las partes más expuestas a la humedad, como discos, suspensiones o tuberías dentro del motor, el producto recomendado es el WD-40 Specialist® Inhibidor de Corrosión.
Primero que nada limpiar las superficies
El WD-40 Specialist® Espuma Desengrasante de Máquinas y Motores es indispensable como primer paso, ya que remueve suciedad, grasa acumulada y residuos que pueden interferir con la correcta aplicación de los demás productos. Su uso debe limitarse a partes externas y metálicas del vehículo. Finalmente, el WD-40 Specialist® Penetrante es esencial para los birlos de las llantas llega a zonas estrechas como roscas, previniendo la entrada de humedad y reduciendo el riesgo de óxido.
Los puntos claves de la protección
Para proteger el automóvil en climas extremos se deben considerar cuatro puntos claves:
- Sistema de movilidad que incluye discos, balatas, frenos, suspensión y transmisión.
- La parte eléctrica que está conformada por batería y conexiones.
- Las partes móviles como bisagras, empaques y limpiaparabrisas.
- Limpieza profunda para evitar acumulación de polvo y cuerpos extraños.
El proceso de mantenimiento debe comenzar con la limpieza.
Necesitarás el WD-40 Specialist® Espuma Desengrasante de Máquinas y Motores, paños limpios, cepillos pequeños y agua para retirar suciedad de las superficies. Una vez limpias, deben proceder a aplicar los productos WD-40 Specialist® adecuados para cada zona. Para trabajar en partes como discos, suspensiones o birlos será necesario contar con un gato hidráulico, soportes de seguridad, una llave de cruz y una llave adecuada para retirar la llanta. Tras levantar el auto, se aplica el Inhibidor de Corrosión o el lubricante correspondiente y se vuelve a montar la rueda asegurándose de apretar correctamente los birlos.
Sistema Eléctrico
En el sistema eléctrico, la limpieza de terminales de la batería requiere desconectar la alimentación, por lo que se necesitará una llave para bornes, un paño seco y WD-40® Limpiador de Contactos . Después de limpiar, se debe dejar secar y reconectar la batería en el orden adecuado.
Partes móviles
Para las bisagras, limpiaparabrisas y empaques de puertas se necesitarás WD-40® Lubricante en Gel o WD-40 Specialist® Lubricante de Silicón , aplicándolos directamente en las zonas móviles o en superficies donde metal y plástico interactúan.
Es importante recordar que quienes no se sientan seguros realizando este proceso pueden acudir a un técnico, sobre todo para intervenir en frenos o sistemas de movilidad.
La recomendación general es realizar mantenimiento cada tres meses en climas regulares o cada dos meses (60 días) en zonas con alta humedad, frío intenso o cercanía al mar. Con una rutina preventiva, los productos adecuados y una aplicación correcta, es posible mantener el vehículo protegido y funcionando con eficiencia incluso en las condiciones climáticas más exigentes.